El portavoz de Sanidad de Compromís, Carles Esteve, explica que la empresa incumple las condiciones para continuar gestionando el centro marcadas por la Conselleria y  tiene 11 liquidaciones por pagar a la Generalitat

06.02.2025.- Compromís ha aportado nuevos datos a la situación del Hospital del Vinalopó, donde todavía pervive el último modelo de gestión privada de la sanidad valenciana. El portavoz de Sanidad de la coalición, Carles Esteve, ha señalado que la deuda que Ribera Salud, la empresa concesionaria, mantiene con la Generalitat Valenciana hace incompatible la prórroga del contrato por cinco años más.

Esteve ha criticado la opacidad con la que la conselleria está manejando el periodo de evaluación de la concesión sanitaria de un departamento en el que se acumulan las deficiències en la atención primaria y hospitalària de 150.000 personas: “Nadie conoce los indicadores sanitarios que maneja la conselleria para decidir si prorroga o no de la concesión”.

“Lo que sí conocemos”, ha continuado Esteve, “es que uno de los indicadores económicos que pedía la conselleria a la empresa para mantener cinco años más la prórroga de Ribera Salud, de acuerdo a las normas de reversión, es que no puede haber liquidaciones pendientes del contrato de servicio”.

Esteve ha explicado que, “a día de hoy, sabemos que quedan 11 liquidaciones por pagar por parte de Ribera Salud. Como ha venido publicando la Sindicatura de Comptes hasta 2023, la deuda de la empresa con la administración es de 54,3 millones reconocidos. Calculamos que en el Vinalopó, si se añadieran les liquidacions entre 2021 y 2023, la deuda ascendiria a 75 millones”.

Este es el primer año, no obstante, que la Generalitat no da a la sindicatura de  Cuentas las liquidaciones pendientes, ha dejado de fiscalizar el contrato.  Esteve ha recordado que el motivo del contrato era que la Generalitat Valenciana se ahorrara la construcción del hospital que correria a cuenta de la empresa. “Si el hospital costó 85 millones y la empresa debe no menos de 75 millones, estamos ante un muy mal negocio para los pacientes de Elche, Crevillent y otros pueblos de la comarca. En 2024, solo hasta octubre Ribera Salud perdió nueve sentencias, tres afectaban a este departamento. No solo no están pagando sinó que retiene el pago de liquidaciones, dinero que podría estar yendo por ejemplo al centro de salud de Crevillent”.  

Infraestructuras abandonadas

En este marco, la concejal de Crevillent, Noemí Candela, ha denunciado que “en el centro de salud llevamos más de seis meses con la màquina de Rayos X rota. No hay pediatras, los niños y niñas han de acudir a otros hospitales; las cures se hacen en Urgencias porque no dan cites; no hay hematólogos, no hay neuropediatras… Y tenemos una empresa que litiga para no pagar, para proteger un negocio que juega con la salud de las personas, cuando estos 75 millones tendrían que estar mejorando la salud pública, nuestra salud”.

La portavoz de Elche, Esther Díez,ha sostenido que “miremos al ambito que miremos esta prorroga es insostenible. Ni se gestiona eficientemente el dinero, ni las condiciones del personal, ni la atención a la ciudadanía. Apelamos al alcalde de Elche para que se ponga al lado de la ciudadanía y su reclamación de tener una sanidad pública, que actúe como alcalde y exija a la Conselleria que aclare la situación y ponga medidas para que no haya en esta ciudad ciudadanía de primera, al que va a la pública, o de segunda, a la que le toca el Vinalopó”.